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Derrota ante un rival físicamente muy superior. El Infantil Promesas, que tan buenas sensaciones dejó tras su visita a cancha del San Felipe Neri A, no pudo vencer al conjunto del CB Barbate a pesar de poner sobre el 20 por 40 momentos de gran juego. 

Fue un partido desigual en lo físico, que no en lo técnico-táctico, donde el poderío antropométrico de algunos jugadores de Barbate, concretamente de dos, el central Diego y el sobre todo el lateral izquierdo Martín, se impuso a los voluntariosos y aguerridos algecireños. No en vano Martín se fue a casa con 15 tantos anotados y Diego con otros 7. Entre los dos sumaron 22 de los 28 goles marcados por su equipo.

De entrada, el equipo visitante sorprendió con su planteamiento defensivo, ya que esperábamos que colocase una defensa abierta de dos líneas en formación 3:3 pero por el contrario cerró filas a resguardo de su físico con cinco jugadores atrás y un jugador adelantado en la zona central sin sobrepasar apenas los 9m para disponer las 2 líneas defensivas preceptivas en esta categoría. Una y otra vez nuestros jugadores chocaban con los rivales y apenas tenían éxito en el 1x1. Fue a base de combinaciones y desmarques rápidos como consiguieron situaciones de gol. Situaciones que no goles pues hoy no anduvimos eficaces ante el portero y en ocasiones por errores claros de lanzamiento y en otras por llegar muy forzados ante los 6 m, el caso es que al final del primer tiempo el marcador reflejaba un contundente 4 a 14 en contra. En ataque Barbate lo tenía claro: balones a su poderoso lateral.

Tras el descanso apenas cambió el panorama. Modificamos alguna posición táctica y salimos a por los 25 minutos restantes con el ánimo de empezar un nuevo partido. Conseguimos en ataque anotar casi el doble de goles, 7, pero encajamos exactamente los mismos 14 tantos que en la primera mitad. Nuestros jugadores seguían intentando con poco éxito parar a Martín con ayudas a su par hasta el punto de que hubo momentos en los que el gran jugador seguía progresando con el balón arrastrando literalmente a 3 de nuestros jugadores enganchados a su cuerpo y lanzar con eficacia. Poco podían hacer nuestros porteros, valientes como ninguno, para detener los misiles que salían de su brazo.

A nivel estadístico, nuestros números muestran un dato concluyente: 25 lanzamientos errados de 36 intentos y 22 pérdidas de balón por tan solo 2 recuperaciones. Ahí es donde debemos imperativamente mejorar.

En el capítulo de destacados, todo el equipo. Ninguno se arrugó y todos participaron en el juego colectivo.

Hasta la próxima crónica, buena semana y buena suerte.